En cualquier juju que se respete(entiendase como noviazgo, matrimonio, concubinato, arrejunte, etc...) los celos forman parte fundamental de su desarrollo. O corrijannos si estamos equivocados, ¿Pero quienes de los que vivimos en pareja no hemos sido victimas de uno de sus famosos ataques, al menos una vez por semana? O en su concepcion mas extraña ¿Quien de nosotros no lo ha reclamado como la mayor muestra de amor?
Es que de eso se trata, de la manifestacion del celo. Porque ciertamente para algunos "celar" o ser "celado" no esta mal, de hecho, lo hemos estado haciendo desde que el mundo es una bolita habitada, lo complicado de la cuestion es que le hemos dado, ademas de una mala prensa, el peor de los usos.
Como sabemos que el temita se puede poner complejo y complicado, y entendiendo que somos tres completos ignorantes en la materia, hemos decidido investigar en la web y conseguimos una joya de trabajo realizado por el Sr. Luis Buero, que explica de manera sencilla y amena todo lo relacionado al mundo este famososisimo y siempre polemico sentimiento.
Nota: el Sr. Luis Buero es de nacionalidad argentina, por ende, hemos decidido agregar una que otra traducciòn al slang o jerga criolla para que sea mas facil de entender. (la traduccion la veran en negritas)....
TEMÁTICA: LOS CELOS EN GENERAL Y EN LA PAREJA EN PARTICULAR
Los celos que carcomen y que vamos a abordar no son aquellos que, en la pareja o en otro tipo de relaciones, estén justificados por actitudes concretas de los otros. No se trata de celos de hijos cuyos padres hagan notorias diferencias de trato entre hermanos ni de un miembro de la pareja que descubre actitudes engañosas en su partenaire, y eventualmente una infidelidad.
"Los Celos que carcomen" serán los absolutamente imaginarios, los que se sufren con la aparición de un tercero que interacciona (aunque sea casualmente) con la otra parte del vínculo que tememos perder. Es el celo-alucinación, el celo alarma, el celo terror a la pérdida y al ataque, el celo inseguridad.
PRESENTACIÓN: ARRANCANDO SI SE PUEDE
Yo, Luis Buero, pasé muchos años de mi vida creyendo que no era celoso, tal vez porque había olvidado las peleas que tenía con mi hermano porque mi mamá le servía un milímetro de más de flan con dulce de leche, o porque mi primera novia era tan fea que cuando íbamos de camping los lobos encendían fogatas para que ella no se acerque.
Además no existían los colegios mixtos, y los grupos de chicos de la parroquia también estaban divididos en varones y nenas y se reunían en días diferentes, Por lo tanto la amistad entre el hombre y la mujer era algo poco común. Las minas ( niñas, muchachas, jevitas... ) eran esos seres extraños y hermosos, deseados y temidos en igual intensidad.
Luego me casé y mi esposa quedó embarazada a los pocos meses, ocupándose del hogar y los hijos de manera full time, a punto tal que ni al sodero recibía (Nota: en Argentina el sodero es una especie de vendedor de refresco a domicilio, del cual se dice que tenia por costumbre conquistar a las amas de casa), porque vivíamos en un departamento y los sifones (Botellas con surtidor) los recibía la señora del portero.
Pero a los cuarenta y ocho tuve la feliz idea de armar pareja con una chica de veintitrés ( che, ya era mayor de edad, la joven, no es para que abran así los ojos, y esa sonrisita maliciosa que están esbozando está de más!).
Igual este trabajo y otras experiencias me han cambiado la visión: acabo de tener un romance esporádico con una mujer casada cuyo marido es harto celoso, pero ella se las ingeniaba para verme igual, conformándolo con alguna mentirita. En síntesis, el miedo a la pérdida no garantiza que no ocurrirá lo que tanto tememos.
Pero volviendo a mi pendeesposa....
Supongamos que yo soy 0telo y ella Desdémona, y se los narro como un cuento:
"Otelo conoce a Desdémona, pasean, se enamoran.
Desdémona durante una velada romántica en un restaurante con flores y velas, le confiesa que siempre quiso conocer un hombre como él, y que pasó mucho tiempo cambiando de posición la estatuilla de San Antonio que guardaba en el placard (vocablo frances que significa: armario), para ver si se producía el milagro. La joven insiste para que la fantasía de él se vuelva perfecta:
"ay, antes de ti, estaba tan pero tan sola..."
0telo se convence: "para ella soy el Unico", y "ella y yo somos Todo".
Pero de pronto son interrumpidos por la voz de un hombre que la requiere desde el radio de su celular.
"Ah, ese es Walter, un amigo con el que nos juntamos siempre", aclara sonriendo Desdémona. Y ya en su departamento, al regresar de esa cena, ella tiene varios mensajes grabados en el contestador. "Ah, son Sebastián, Franco y Raulito invitándome al cine, a bailar, a hacer un viaje al exterior". Mirándolo fijo completa el golpe bajo: "si vos mañana estas ocupado salgo con alguno de ellos, porque hace un toco que no los veo", mientras intenta darle un beso tranquilizador en la comisura de los labios.
¿ Y todo ese discurso que me hizo sobre su tremenda soledad? , se pregunta Otelo en silencio.
Ahí se acaba su paz. Si los celos tienen que ver inevitablemente con la aparición de un tercero, con una piba (Chama, culito, etc...) de hoy tiene para elegir terceros de todos los colores.
Los textos que hemos leído nos enseñan que al abandonar el mundo paradisíaco del útero, y nacer, adquirimos dos ansiedades básicas que nos acompañarán toda la vida: el miedo al ataque y el miedo a la pérdida. El niño igualmente desarrolla una relación idílica con su nuevo objeto de deseo, la madre, de la que él cree que forma parte, hasta que descubre que hay otro varón que los separa pues tiene más poder que él sobre ella: el padre, ese gigante que cada tanto se la lleva para la otra pieza, y luego, como si esto fuera poco, ¡qué triste sorpresa le regala el destino el día que descubre un hermano (otro intruso) prendido de la teta de esa amada mujer.
Ya sé que mamá tenía dos tetas ¡ pero yo quería las dos para mi!
En ese instante, su narcisismo duramente herido debería enseñarle que no hay garantías de exclusividad, que él no puede dominar las acciones de ella y lo que es peor, que no tiene forma de manejar su deseo. Y mucho menos puede manejar el destino, la campaña de la Selección Argentina de fútbol (si quieren cambien esto por la vinotinto) y las decisiones del ministro de economía ( y esto ya saben por quien).
Pero sobretodo, Otelo descubre que no puede evitar que Desdémona en el subte (en el metro o en nuestro defecto Transbarca), en el club, en el shopping, en un aula, vea de pronto a otro, u otros hombres, y la ataca de pronto el temor de que ella al verlo se le derrita su cerebro como el Perito Moreno (aqui no sabemos que quiso decir el Argentino) y se enamore perdidamente de ese deconocido.
Se siente vulnerable, excluido., vencido. Necesita urgente terapia.....¡o un revólver Magnun 357 y dos cuchillos tramontina!!
Pero ¿cómo curar de una gripe a quien vive en el Polo Norte? ¿Cómo aminorar el obsesivo pánico de Otelo al abandono, si tiene que convivir con una Desdémona que defiende el estilo "hago lo que quiero, cuando, dónde y cómo se me canta" y le importa un pito lo que le pase al Otro?
Una Desdémona cosmopolita que enciende la antorcha de la libertad absoluta sin indagar que su propia histeria es la que la lleva a tomar y abandonar a los tipos como a muñecos, en la medida en que obteniéndolos ya se ha extinguido su deseo. Por lo tanto no puede quejarse de los celos que ella misma aviva, conscientemente, a fin de que la pareja real, adulta, constructora, creadora, no se forme nunca".
Y ahí termina el cuento, pero lo que en mi caso se presenta por tener con ella, almanaques desparejos, en otros se explicita por otros motivos. Los celos, desde Caín y Abel, existieron siempre y Shakespeare escribió 0telo hace quinientos años, sumado al hecho de que el cinturón de castidad no lo inventó el novio de ninguna modelo de Pancho Dotto. (Aqui quedamos chinos, no sabemos quien carrizo es el fulano Pancho)
Pero también creo que los cambios producidos en la situación social y económica de los últimos veinticinco años (que comenzó mucho antes), la inserción de la mujer en los ámbitos laborales (que la lleva a tener contacto permanente con hombres y a estar siempre elegante, hermosa, seductora) y por el contrario el desempleo de muchos varones, generan hoy más que nunca incierta la dicotomía masculino/femenino y provoca una nueva dramática en la que cada uno debe aceptar, compartir, negociar, respetar espacios, contener y sobre todo, amar de veras al otro. 0 de lo contrario celar, envidiar, ser voraz, es decir, romper ese vínculo por falta de capacidad de recontratar y así seguir siendo uno más del ejército de androides, demasiado solos y solas.
Si quieren ver el trabajo completo pinchen la siguiente direccion
http://www.monografias.com/trabajos17/celos-te-carcomen/celos-te-carcomen.shtml
de verdad que no tiene desperdicio
El Trio.